Mi último y mas encumbrado trabajo de Godin en la Industria de la Moda en mi país fue cuando acepté una vacante para ser Compradora Sr. Internacional en Morelia. Fue la aplicación de trabajo más extraña que he tomado y una oportunidad que levanté del campo cuántico porque, el Universo literalmente me agarró de la manita y me llevó en esa dirección. Cuando llegué a Morelia me di cuenta que no poseía absolutamente nada más que: un carro en el cual moverme y una maleta con mi ropa.
Empresa nueva, haters de moda nuevos, gente linda que sufría siendo el engrane de un sistema empresarial opresor por infinitésima vez. Un jefe justo y un dueño idéntico hasta en el nombre a los dueños caprichosos de mis mis últimos tres trabajos. Pensé, bueno aquí vamos otra vez.
Nunca había experimentado vivir mi presente tanto como esos días. No esperaba nada de la vida ni del futuro, solo despertaba y hacía lo que me tocaba. Descubría quién era y reconocía cuando las cosas a nivel profesional debían tener un alto y cuando las situaciones a nivel personal también. Aprendí mucho de mi, en mi soledad de esos días. Ahí en mi departamento todo chiquitititititito en la Colonia las Américas, con mis gastos al día, mi trabajo al día, lo mejor de mí cada uno de todos esos días. Si no me hubiera ido a Morelia, no hubiera conocido a la persona que soy hoy. La Karina que aprendió a comer sano, hacer ejercicio diario, a sentirse bonita, exitosa, la que se preocupa solo hasta dónde tendría sentido hacer algo si le parece que le aporta, la nutre y le hace sentir plena. Recuerdo que pensaba mucho en... si muriera hoy valdría la pena... pensar, hacer, o no hacer ésto o eso?
Gracias vida por darme consciencia y quiebre mientras experimentaba el cambio. Aprendí a confiar de la forma mas humilde y madura en la vida y aprendí a ser receptiva sobre el análisis de lo que pasaba a mi alrededor. Reprendí a reconocer a la gente, navegar las situaciones, desarmar patrones, y abordar oportunidades incluso hasta cuando debía ser sincera y dejar ir todo para seguir adelante y hacia dónde la vida debía llevarme.
xo.






















































